Lunes 11 de septiembre

Para pensar un poco…

1. ¿Por qué basta con estipular valuaciones para establecer la semántica de P? ¿Por qué no es posible determinar la valuación de todas las fórmulas de P de una vez y para siempre?
2. Una valuación es una función de fórmulas de P a valores de verdad. ¿Cuáles serían las consecuencias de permitir que a ciertas fórmulas de P no les correspondiera un valor de verdad? ¿Qué pasaría, en particular, con las inferencias de la forma “A por lo tanto A”? ¿Y si se permitiera que a a ciertas fórmulas les correspondiera más de un valor?
3. Supongamos que A y B son tautologías o autocontradicciones (es decir, A es una tautología o una autocontradicción, y B lo mismo). Pensemos ahora en la inferencia “A por lo tanto B”. ¿Cuál es la única combinación que da como resultado una inferencia inválida? ¿Por qué el resto serían inferencias válidas?
4. Supongamos que “Γ por lo tanto A” es una inferencia válida. ¿Qué pasa si agregamos una premisa autocontradictoria? ¿Y si agregamos una contingencia? ¿Y una tautología?

Bibliografía:
Picollo, L. Y Teijeiro, P. Lógica, Metalógica y Metametalógica, Capítulo 3.

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